lunes

c´est mon reve d´hier qui m´a toute troublée


 POLONIO

¿Aún aquí, Laertes? ¡Por Dios, a bordo, a bordo!

El viento ya ha hinchado tus velas, y están esperándote. Llévate mi bendición
y graba en tu memoria estos principios:
no le prestes lengua al pensamiento,
ni lo pongas por obra si es impropio.
Sé sociable, pero no con todos.
Al amigo que te pruebe su amistad
sujétalo al alma con aros de acero,
pero no embotes tu mano agasajando
al primer conocido que te llegue.
Guárdate de riñas, pero, si peleas,
haz que tu adversario se guarde de ti.
A todos presta oídos; tu voz, a pocos.
Escucha el juicio de todos, y guárdate el tuyo.

Viste cuan fino permita tu bolsa,
mas no estrafalario; elegante, no chillón,
pues el traje suele revelar al hombre,
y los franceses de rango y calidad
son de suma distinción a este respecto.

Ni tomes ni des prestado, pues dando
se suele perder préstamo y amigo,
y tomando se vicia la buena economía.
Y, sobre todo, sé fiel a ti mismo,
pues de ello se sigue, como el día a la noche, que no podrás ser falso con nadie.
Adiós. Mi bendición madure esto en ti.

Recordar en momentos de fracaso.

No tienes otra opción, es luchar o morir. 
Los fantasmas y demonios han desaparecido,
solos y aburridos han desaparecido. 
Era lo justo. 
Ahora queda la vida, estás frente a tu vida como frente a un espejo.
Esta vez las maldiciones son bendiciones. La estrategia es estrategia. La Alegría es felicidad. 
Te preguntas por dónde empezar, quieres volar pero no puedes porque tus alas aún no son tan fuertes. 
Conservas el corazón con el que Dios te ha creado y aunque lo has cuidado, no ha sido fácil.
Porque amar y servir es más complicado de lo que parece cuando el egoísmo aparece. 
Egoísmo que ha sido rudo y que hoy ha perdido, su ego ha fracasado y afortunadamente se desinfló. 
Ahora, hay que volver a empezar, de cero, de nada, de todo. 
Y te preguntas por dónde empezar... recuerdas que siempre te han gustado los comienzos y empiezas a caminar, esta vez, con humildad. 



jueves

Lo bueno y lo malo.

Recuerdo a dos amigas blancas invitándome a Guanajuato, al Festival Cervantino del momento con un profesor de la Universidad en Puebla  (q.e.p.d.). Mi ingenuidad parecía no coincidir con la forma de pasarla bien de mis amigas pues el profesor era racista y yo, morena.

El encuentro resultó una dura lección de vida para mi, para el profesor un incómodo lugar común y para mis amigas, un viaje divertido.

Pensándolo bien, ya que han pasado algunos muchos años, el día de hoy no me sorprende que ya no sean más mis amigas. La experiencia te regala algunas veces la claridad.

Lo malo de la experiencia es que tiene nombres, como los de mis amigas y profesor racistas; lo bueno de la experiencia es que tiene nombres de personas increíbles.

Lo malo de la experiencia es que aprendes a distinguir las máscaras de tu prójimo, lo bueno es que con las máscaras creas aviones de papel.

Lo malo de la experiencia es que el asombro es ahora menos frecuente, lo bueno es que algunas veces este asombro es real.

Lo malo de la experiencia, aunque no tenga nada que ver, es recordar desamores y despechos; lo bueno es que mientras vivas, puedes olvidar. Te enamoras cada vez menos pero cada vez mejor.

Lo malo de la experiencia es que mientras más experiencia adquieres, tienes menos tiempo para vivir; lo bueno, sin contar el racismo y el desamor, lo bueno es vivir.

Mamá y papá.

Entre los días más caóticos de mi existencia, confieso que hoy ha sido verdaderamente especial.
Seguramente también a los abuelos les faltaron dos o tres veces, qué digo, sé perfectamente lo que los abuelos no pudieron dar.
Pero sé lo que ustedes nos han dado, esa caridad que no existe sino en el que sufre. En estas circunstancias, sus corazones que ahora se apagan, se cansan y se aburren son sostenidos por esa parte que los abuelos no les pudieron dar,  pero que reciben hoy de sus hijos, nietos y amigos.
Es verdad que me aterra y ensimisma su ternura y fragilidad que reconozco en el espejo.
Leí en algún lado que Inés rima con vejez, será por eso que siempre he pensado que ya llevo en esta vida unas cuantas eternidades, disfrutando como ustedes, el atardecer de la vida.

sábado

El famoso libro del engaño.

Esa noche llovía y junto a la gran mesa de madera, permanecía el libro rojo con letras doradas, cursivas, grandes y elegantes. Mientras, el patrón sonreía sobre la pesada silla rústica..

Él es un hombre bueno, pero su soledad me empezaba a provocar la más fría de las tristezas -pensé que el nombre del Padre que defendía, estaba lejos de ser quien ahora lo habitaba- anhelé con todo el corazón que no fuera cierto y desde ese día, pido a Dios por él.

En cierta ocasión, después de sus persecuciones, llegué a un edificio gris, a la mesa de los estrategas, y esperándome, vi al enemigo vestido de mujer.

Sin embargo, no tuve tiempo de atenderla, dándole la espalda empecé a caminar, soñando despierta en la difícil tarea de los hombres para evitar corromper la pureza de sus corazones.

Entonces, el patrón me hizo recordar: "Mi corazón —no necesito el de otro— me mostró la maldad de los impíos" y hoy que comprendo su soledad y tristeza, también pido a Dios por mi.

Implícito está que Dios ya triunfó.

"El diablo... el espíritu orgulloso... no puede aguantar que se mofen de él..." TOMÁS MORO

"La mejor forma de expulsar al diablo, si no se rinde ante el texto de las Escrituras, es mofarse y no hacerle caso porque no puede soportar el desprecio." LUTERO

jueves

Sin rastro del pasado.

¡Hoy sí! Te vas.

Aunque te recuerdo en cada fracaso, por ejemplo hoy.
Pienso en cómo terminar este día con una lección,
para olvidarte así, para siempre;
esta vez no ha sido un amor robado,
si algo ha sido robado, fue y es mi confianza.

Mucho deseaban amigos y enemigos este fracaso,
yo también deseaba que no fuera ése mi destino.
Pero perder duele, la derrota acribilla el ego.
Gracias, pienso.

En el suelo suplico nuevamente misericordia,
suplico a Dios otra y otra oportunidad
porque vivir se ha vuelto indispensable.

#1

Somos iguales porque todos quisiéramos volar pero ninguno puede.
¡Ah! Mejor que volar es creer que uno puede volar y
un día, sin complicaciones, hacerlo.

Amenazas, dice el enemigo.

Así, con todo y miedo, rescata de sí la esperanza.
Nada tiene para perder, cada cosa está ya en su lugar; pero todo lo puede ganar.
Es un momento largo del tiempo, que exige fe, caridad y fortaleza.
Está protegida pero la amenaza del mundo dice que todo puede suceder : vivir, morir o renacer.
Dicen, que Ella eligió la luz pero yo no estaría tan seguro.
 Mañana por la mañana lo sabremos, si sana, despertará.

Niños.

Gracias al Dios de mis niños, recordatorio de que no se vale rendirse porque hay esperanza.

miércoles

c´est mon reve d´hier qui m´a toute troublée

Ser invisible a los ojos del enemigo. Ser inmune a su maldad. Ser humildad y pureza para no contaminarse el corazón con resentimiento. Mantener la esperanza, que la buena suerte nos acompañe. Que la misericordia sea con los justos. Que no tenga lugar la maldad.