jueves

Mamá y papá.

Entre los días más caóticos de mi existencia, confieso que hoy ha sido especial.
Seguramente también al abuelo le faltaron dos o tres veces, de distinta forma en la que hoy me faltas a mi.
Considero egoísta de mi parte, exigir la caridad que desconozco pero yo no la pido,
pide la niña asustada que queda de mi.
Ensimismada y aterrada ante el imperdonable tiempo que los abraza, hoy me enternece y desarma su fragilidad.
Su fragilidad jamás expuesta tan concreta, tierna vejez, que no es mala.
Leí en algún lado que Inés rima con vejez, será por eso que siempre he pensado que ya llevo en esta vida unas cuantas eternidades.