miércoles

Se vende.

Le vendí mi cuerpo a un poeta menor, para afinar mi escritura y para conocer algunos autores mayores, o no lo sé. Será la primera línea del relato que no existe ya que sigo escribiendo con la técnica de una impostora y porque no se vende el cuerpo, se entrega. Lo aprendí ayer, y no quiero que otro pensamiento interrumpa el momento. La felicidad no se compra, no se exige. No es un momento, es una filosofía de vida. Intentar la nueva tortura, meditar en las posibles caídas, vale la pena. De Mario, regresará su rostro pero no su inocencia, entonces de nada servirá su regreso.. Mata de amor... muere de amor. La Tibia Conveniencia intenta seducir al desilusionado pero siempre sin éxito, porque sin pasión no existe la vida. El exceso fue la prueba segunda, en el exceso no existe el amor. Del último mirrey me queda la soledad irritante, constante, reflexiva y mientras nos dure, el tiempo deja de ser y lo que es ya no importa. El Cielo o la inspiración, el camino del destino o no. La magia del hablador es muerte, es el enfermo hablando de Dios. La magia radica en el momento que el enfermo sana, la segunda oportunidad. El relato que no existe empezará diciendo que le venderé mi cuerpo a un poeta menor para afinar mi escritura o a un motociclista por una vuelta a la colonia.