Y en medio de la hoguera
¡La bruja!.
El hechicero aparece
-la ama con complicidad-,
la besa y observa.
¡El veneno del pueblo repudia la verdad!
-los retuerce en cólera-,
el instinto de la víbora muerde su alma
pero nada la hace temblar.
Su silencio inflexible, arbitrario
despierta injurias y palabrerías
en las zorras,
los hombres llenos de envidia
hablan por despecho
mientras ella inmóvil arde en la hoguera
sonriendo indiferente a la estupidez.
Blog estructurado como tríada clínico-poética:
1. Fragmento autobiográfico
2. Análisis teórico breve
3. Microficción para la primera infancia
Espacio de investigación-creación sobre la escritura como borde ético en la elaboración del trauma y el acompañamiento intergeneracional.
«Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo».
— Juan Rulfojueves
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