Terminaré hoy también destrozando el camino recorrido,
permanente impermanencia, permanente soledad.
El tiempo es un sin sentido lleno de amargura, detenido, impensable y triste.
¿Cómo es posible dejar de soñar en el dolor?
Una pesadilla, un fantasma, un demonio...
ellos también me han abandonado.
Igual que tú.
No he sanado tu ausencia,
no la sanaré porque esta vez no encuentro el camino.
Has perdido la mitad de tu alma
y yo sin ti,
he perdido la luz.
Blog estructurado como tríada clínico-poética:
1. Fragmento autobiográfico
2. Análisis teórico breve
3. Microficción para la primera infancia
Espacio de investigación-creación sobre la escritura como borde ético en la elaboración del trauma y el acompañamiento intergeneracional.
«Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo».
— Juan Rulfo